Los cuentos de hadas no existen…

Yo creo que uno es siempre, indefectiblemente, más allá de algún que otro rasgo, caracteristica o aptitud con la cual nace, victima de su propia experiencia.

Y con “su propia experiencia” no me refiero a las cosas que uno decidió hacer, sino en un sentido mucho más amplio, cosas que le pasaron, cosas que le inculcaron, la forma en la que lo educaron, digamos, muchas experiencias que no necesariamente fueron adrede, experiencias que fueron causadas por factores externos, ya sea momentos, amigos, familia, libros, peliculas, canciones, lo que sea.

En este rubro también entran los cuentos, esos cuentos que, con la intención de incentivar nuestra imaginación e inocencia nos cuentan de chicos y que se arraigan fuertemente en el inconciente de las personas, entonces, siempre nos encontramos esa idea extraña de que el hombre es el que tiene que iniciar una relación; “despertar a la princesa que se encuentra dormida con un beso” y, en el caso de las mujeres, pensar que van a encontrar un “principe azul” que las salve de las garras de una bruja/madrina malvada que basicamente representan una infelicidad constante hasta que no encuentren esa persona que están buscando.

Cuantas más experiencias, más varía esa percepción, pero siempre queda un poco en el fondo, muy en el fondo, de cúal es el camino “correcto” a seguir, de que una vez que encuentres a “esa persona especial” no va a haber más problemas, el mundo va a rodar y a vos te va a importar tres carajos para donde gire… Y, lamentablemente, esa percepción está completamente errada.

De piso, porque no existe un principe azul, y, de hecho, los pocos “principes” que todavía tienen ese título nobiliario, son millonarios y se la pasan de joda en joda, tampoco existe una princesa perfecta, que sepa coser, que sepa cocinar, que se quede en la casa cuidando a los pibes, que limpie cualquier inmundicia que su principe haga, que tenga la comida lista a las 21:00 justo cuando su principe llega de laburar, cansado de soportar a todo el mundo, MENOS en el mundo de hoy, donde la igualdad es primordial, donde no importa quien seas, tenés que ir a laburar, seas hombre, mujer, perro, hombre lobo, X-men, lo que sea.

En el mundo de hoy, las relaciones son un constante tire y afloje, y no gana el que más tira, ganan en conjunto los que saben tirar y aflojar cuando es necesario. Los que logran entender, soportar y apoyar cuando es necesario. Los que se avivan que toda relación empieza con un fuego intenso donde no se ven defectos y continua cuando todos esos defectos quedan a la vista. Los que logran comprender que con el tiempo, esa llama se apaga y, como dijo Mujica, el amor se vuelve una dulce costumbre.

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