Sigan a las ideas, no sigan a los hombres

“Sigan a las ideas, no sigan a los hombres” dijo el Dr. Raúl y en ese momento, las ideas estaban claras, es una pena que a algunos, con los años, se les haya nublado la vista.

Siempre fue un decir, gobernar no debe ser fácil, menos en un país como este, con medios de comunicación capaces de voltear opiniones de forma masiva, generar odio y enojo en la sociedad, sin importarle las consecuencias que eso conlleva. Con entidades económicas difíciles de manejar y, en lineas generales, bastante concentradas. Con provincias enteras sumidas en la pobreza y unos pocos que se echan panzadas en base a ellas, con un esquema clientelar que prácticamente no se ven en el resto de los países y menos aún a los cuales aspiramos parecernos.

Argentina vive el hoy, el presente, no es un país planificado, no es un país que alguien pretenda planificar, siempre hay que salir del paso, siempre esquivamos la realidad.

Vivimos aceptando cosas que en cualquier país civilizado serían inaceptables y las naturalizamos.
En mi experiencia personal, hoy vi un chico jalando una bolsa en las vías del tren, vi gente durmiendo en la calle, vi una marcha en el bajo de gente reclamando por sus derechos, vi carteles de un chico que se encuentra desaparecido por ¿inoperancia? de las fuerzas de seguridad. Hoy viajé en subte a la tarde, varias de las lineas con recorridos limitados (Gracias a Dios esta vez no se mató nadie, solamente vino el vice-presidente de Estados Unidos), por suerte no en hora pico, porque sé que a esa hora se hace hasta difícil respirar, igualmente tardó lo suficiente como para no poder ir sentado.

¿Me sorprendió algo de todo esto? No, la verdad no, porque sé que es la normalidad acá. Sé que hay cocinas de paco, sé donde están algunas; sé que en los centros donde la gente que vive en la calle puede ir a dormir les roban sus cosas y no los dejan entrar con sus animales que muchas veces son sus únicos compañeros de vida; sé que la gente que pide por sus derechos suele tener razón en lo que pide, también entiendo que no necesariamente sea un problema estatal sino un problema social más complejo; y sé que el subte suele tener recorridos limitados y que a hora pico no funciona como debería.

Así como yo sé todo esto, estoy seguro que los que gobiernan ahora y los que gobernaron antes también lo saben, así como estoy seguro que no les importa; estoy seguro que a gran parte de la sociedad no le importa, no porque no quieran que les importe, sino porque se encuentran bajo cierto sesgo de realidad que plantean medios de comunicación en asociación con los políticos para evitar hablar de esos temas, para evitar hablar de escuelas públicas que se caen a pedazos, de los hospitales públicos que tienen puertas clausuradas porque llevan a un precipicio de 10 mts de altura, de la gente que revuelve la basura, de la gente que vive en las villas, de las cocinas de paco, de las drogas, de los invisibles, de la corrupción (Bah, de la de algunos si se puede hablar), de las licitaciones fraudulentas, de los presupuestos inflados exorbitantemente, de las coimas, de los supermercados y farmacias de los funcionarios, de las empresas que “quiebran” e hicieron negocios con el estado…

Lo más probable es que el problema sea mío por pensar que podemos cambiar como sociedad en serio con esfuerzo pero… Sigamos ideas dijo una gran persona… Y en el plano de las ideas, todo esto resulta completamente inaceptable.

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